El superávit de la Anses evitó que las cuentas públicas nacionales comenzaran el año en rojo. Los ingresos totales sumaron $ 31.960 millones (+41% interanual), mientras que el gasto primario (sin intereses de la deuda) ascendió a $ 29.855 millones (+38% ). Por otra parte, el pago de intereses de la deuda ascendió a $ 2.017 millones (más del doble que en 2010), registrándose un exiguo superávit financiero de $ 88 millones. A pesar que las cuentas públicas no estuvieron "infladas" por transferencias extraordinarias del Banco Central o de la Anses, el organismo de la seguridad social fue fundamental para evitar el déficit, según el Centro de Estudios Económicos del Banco Ciudad de Buenos Aires. Desagregando las cuentas, el Tesoro Nacional, el PAMI, distintos fondos fiduciarios y organismos descentralizados del sector público totalizaron un déficit primario de $1.583 millones, mientras que la Anses presentó un superávit de $3.688 millones.